El juego desarrolla la creatividad de los niños

El juego desarrolla la creatividad de los niños

El juego desarrolla la creatividad de los niños

El juego desarrolla la creatividad en los niños

Según los expertos, los niños españoles cada vez juegan menos. Las clases extraescolares ocupan buena parte del tiempo de los pequeños. A esta actividad se une la influencia de internet y la televisión. Pero el juego es necesario para su buen desarrollo psicomotriz, cognitivo y afectivo-social (esto es clave en la formación de la personalidad y el carácter). Además estimula la creatividad y el aprendizaje, al tiempo que exterioriza sentimientos.

La libertad para expresarse mediante el juego les lleva a la creatividad. Procure encaminarle hacia el pensamiento creativo con dibujos, música, trabajos manuales con distintos  materiales y viajes.

Los primeros 12 meses de su vida juegan explorando juguetes y llevándoselo todo a la boca para chuparlo y morderlo. Un poco más mayores les encanta emular a papá y a mamá o a personas cercanas del día a día (como un profesor). Reproducen situaciones cotidianas, reflejo de sus vivencias (ya sean buenas o malas). Con la edad evoluciona el juego y se abren a las relaciones sociales y los juguetes reglados. Los padres debéis adquirir los juguetes apropiados a la edad mental del pequeño, los que él quiere. No los que a vosotros os gusten más: el niño elige.

Juguetes más apropiados para bebés

A los bebés les fascinan los sonajeros, los móviles con música para colocar en la cuna, los de lucecitas, los de colores llamativos… pero muchas veces le atraerán tus llaves, el envoltorio del regalo, el mando de la tele y muchos otros objetos y cosas no aptas para ellos. Cuando se inicien en el gateo o se sostengan sentados, entonces les atraen las pelotas, los muñecos de cuerda, los bloques apilables y los juegos de encastre.

El juego desarrolla la creatividad de los niños

A los niños menores de un año les entretiene bastante desafiar a la ley de la gravedad. Experimentar con objetos arrojándolos al suelo entra dentro de lo normal y no se le debe regañar por ello. Apela a la paciencia para recogerlos y devolvérselos a la mano.

Atentos a los juguetes con piezas pequeñas, hilos, correas o cintas largas. Materiales como el PVC están totalmente desaconsejados.

Comparte nuestra publicación en

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Los miedos más habituales en los niños

El miedo en los niños

Los miedos más habituales de los niños

El miedo en los niños

Tener miedo es una reacción normal en los niños. De bebés sobre todo les asustan los ruidos, como al pequeño Emerson de cinco meses, que se ha convertido en una estrella en internet gracias a este vídeo en el que unas veces se ríe cuando su madre se suena la nariz y otras veces siente temor. “Cuando lo hago, a veces se queda aterrorizado, y otras se ríe a carcajadas”, dice la madre. El vídeo se ha colocado a la cabeza de los más vistos en Youtube.

A los bebés les sobresalta el ruido fuerte, como el de los truenos, o cualquier otro estruendo. También las personas extrañas (aparece alrededor de los 8 meses de edad) y sentirse abandonados. Al cumplir años y conocer más el mundo que les rodea surgen nuevos miedos, mientras otros se disipan.

Con 3-4-5 años temen a la oscuridad, los monstruos y los fantasmas. Cuando empiezan a distinguir entre el entorno real y el imaginario, entonces llega el temor a la muerte, los ladrones, los animales, a estar solos, a los médicos o al dentista y a las inyecciones. Sigue siendo una reacción normal y no debes preocuparte.

Es más, algunos son beneficiosos porque le hacen más prudente, por ejemplo ante caídas. Sin embargo, si ves que ese sentimiento  o esta ansiedad interfiere en su desarrollo normal, entonces necesita la orientación de un psicólogo.

Bebés con temor a dormir solitos

Cuando notéis miedo en vuestro hijo, averiguar cuál es el origen de éste para comprenderlo y tranquilizarle, dándole apoyo y ayuda en todo momento. Siempre debéis  intentar  que el niño se calme solo, por sí mismo. Esto le dará más seguridad y no dependerá de vosotros para superar ese sentimiento.

Por ejemplo, a la hora de acostarse muchos bebés temen la oscuridad, les cuesta mucho conciliar el sueño y requieren de la presencia de alguno de los progenitores. En este caso debes intentar que haya calma antes de acostarse. No le cojas inmediatamente, primero te acercas a la cuna, luego le hablas y por último le coges unos minutos y después le acuestas de nuevo. Coloca alguno de sus muñecos para que no se sienta solo.

También dejarle encendida una pequeña luz (o de las que se conectan al enchufe) o la puerta abierta. Otra buena opción es dejarle para que le acompañe un peluche que le genere tranquilidad

Los miedos más habituales en los niños

No evites que el pequeño se enfrente a las situaciones “atemorizantes” mientras sean actividades cotidianas del ámbito familiar (tampoco le fuerces).

Si no las encara le estás sobreprotegiendo a la vez que afianzas sus temores.  Que la exposición a ese temor sea progresiva y distrayendo su atención, si es posible, hacia otras cosas. Cuando el miedo es extremo, estáis ante una fobia.

La persona que más tiempo pasa con el bebé debe detectar esos miedos para intentar que el niño se adapte a ellos y no evolucionen en fobias.

Comparte nuestra publicación en

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies